Cuánto tarda la evaluación del programa LIFE y qué pasa después

Presentas la propuesta en septiembre y a partir de ahí empieza un silencio largo. Es la parte del proceso que peor se explica y la que más ansiedad genera en las oficinas de proyectos. Estos son los plazos reales, con datos de convocatorias ya resueltas.

El plazo real, con la convocatoria 2025 como referencia

La convocatoria LIFE 2025 cerró el plazo de Proyectos de Acción Estándar el 23 de septiembre de 2025. Según el calendario publicado por el Ministerio para la Transición Ecológica, la firma de los acuerdos de subvención de esos proyectos estaba prevista para mayo y junio de 2026.

Entre el cierre y la firma pasan, por tanto, unos ocho meses. Si cuentas hasta el inicio efectivo del proyecto, el año redondo es una expectativa razonable. Quien presenta en septiembre de 2026 debería planificar con la idea de arrancar en la segunda mitad de 2027.

Qué ocurre durante esos meses

La propuesta pasa primero por una comprobación de admisibilidad y elegibilidad: que llegó en plazo, que está completa, que la entidad puede ser beneficiaria. Después entra en la evaluación de fondo, que hacen evaluadores externos independientes puntuando los criterios de la convocatoria.

Con las puntuaciones se ordena una lista. Los proyectos por encima del umbral entran en la fase de preparación del acuerdo de subvención, donde se revisa el presupuesto línea a línea y se ajusta lo que haga falta. Esa negociación es la que consume buena parte del tiempo, y es también donde se concreta el paquete de comunicación.

Los proyectos estratégicos van por otro camino

Los SNaP y los SIP siguen un procedimiento en dos fases. Primero se presenta una nota de concepto y solo los preseleccionados son invitados a mandar la propuesta completa, meses después. En la convocatoria 2026 la segunda fase se cierra en marzo de 2027.

Es un calendario más largo, pero también menos costoso al principio: no se escribe la propuesta entera hasta saber que hay interés.

Qué conviene hacer mientras esperas

La espera no es tiempo muerto. Hay decisiones que salen mucho mejor tomadas antes de la firma que después:

  • Cerrar el reparto de tareas de comunicación entre socios. Quién publica, quién aprueba, quién guarda las evidencias.
  • Tener decidido el nombre, el dominio y la identidad del proyecto. La web tiene que estar publicada dentro de los seis meses siguientes al inicio, y ese plazo se consume antes de lo que parece.
  • Revisar el presupuesto de comunicación que presentaste. Si se quedó corto, la negociación del acuerdo es el momento de ajustarlo.
  • Preparar el sistema de evidencias. Cada acción de difusión se justifica, y reconstruirla dos años después es mucho más caro que documentarla desde el primer día.

Y si no sale

Los evaluadores devuelven las puntuaciones y los comentarios. Es información útil, no un trámite: la mayoría de propuestas que entran a la segunda vez lo hacen corrigiendo exactamente lo que se les señaló. Presentarse de nuevo al año siguiente con la propuesta reescrita es una estrategia habitual y razonable.

Si el proyecto sale adelante, el paquete de difusión empieza a correr desde el primer día. Nos ocupamos de la comunicación y el marketing de proyectos LIFE integrados en el consorcio, desde la web obligatoria hasta las evidencias para la justificación.